Parlamento Mundial para el 21 Siglo


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Síntesis No. 2 (28 octubre - 3 noviembre de 2002)
Valores para un PM Deben Ser Valores para Toda la Humanidad

Arnaud BLIN
Equipo PM21





Resumen

Nuevas presentaciones de América del Sur, Estados Unidos, Europa y Asia. Generalmente, se percibe un gran entusiasmo y un poco de escepticismo. Lanzamiento de la discusión: valores que podrían ponerse como fundamentos de una necesidad de un Parlamento Mundial en su conjunto. En lugar de subrayar las diferencias entre culturas, uno debe establecer un sistema que promuevan su hilo común. Mezclar las civilizaciones, en lugar de enfrentarlas, alrededor de áreas de preocupación, podría llegar a funcionar gracias al principio de "comunidades de ideas" según el cual un acuerdo general que reflejara las preocupaciones principales de los habitantes del planeta podría llegar a alcanzarse.


Para esta segunda síntesis nosotros consagraremos una parte grande del resumen semanal de nuevo a las introducciones mientras vamos entrando gradualmente en el tema del mes: los valores, principios, y objetivos.

Nuevas presentaciones

Esta semana vimos llegar también un volumen importante de presentaciones. Me impresionó el nivel alto de entusiasmo que llenaba todos estos mensajes. Claramente, la idea de un parlamento mundial parece generar un interés perspicaz entre las personas. Uno de los mensajes sugirió que nosotros discutamos estos temas importantes y serios sin duda alguna, sin perder nuestro sentido de humor, lo cual parece ser una manera muy sensata de aproximarse al foro. Otros hicieron eco de este sentimiento sugiriendo que nosotros intentemos tener un tiempo placentero y agradable con esta discusión. Algunos ya advirtieron de tener el cuidado de que una ideología no llegue a dominar la discusión. En conjunto, yo he percibido por un lado gran interés en la idea de un parlamento mundial y por otro un poco de escepticismo de que pueda un día vea la luz. Como un participante sugirió, el futuro es imprevisible y hay que tratarlo con precaución.

El español ha sido el idioma de origen dominante esta semana, equilibrando así el peso dominante de francés e inglés la semana pasada. Una mayoría de mensajes vino de América del Sur, entre ellos tres de Brasil - dos del Nordeste -, Argentina, Perú y Ecuador. Un par de personas escribieron desde Francia, otro par desde los Estados Unidos. Un participante envió un mensaje desde Malasia. Un curtido viajero con pasaporte holandés y un haitiano que trabaja en Miami completaron la lista. Varios individuos aludieron al hecho que la nacionalidad es cada vez menos relevante en tiempos de globalización. Como sabemos muy bien, el nacionalismo fue la ideología dominante del siglo XX y uno tiene la impresión de que es hora de olvidarse de ella.

El sentimiento general que uno tiene al leer estas presentaciones es que todos nosotros sentimos una cierta responsabilidad por el futuro del planeta. Los problemas medioambientales y los derechos animales se tienen bastante en cuenta. Las experiencas profesionales eran algo similares a la última semana con un número importante de abogados, economistas y profesores. Las edades han oscilado entre 22 y 86, lo que significa que estos problemas conciernen a jóvenes y menos jóvenes. También me impresionó la calidad y rango de las actividades emprendidas por los participantes. Hay muchas formas innovadoras en que las personas intentan tratar algunos problemas básicos como la pobreza. Es reconfortante ver que muchas de estas iniciativas se sitúan al nivel de la base, independientemente de cualquier actividad gubernamental.

Lo que más claramente se deduce por estas descripciones es que los gobiernos de nuestro mundo no están tratando con los problemas que se supone que han de manejar. Por otro lado, también es evidente que los grupos de ciudadanos están consolidando su organización al nivel local y pueden obtener resultados significativos. Las varias experiencias, suficientemente reales, descritas en estos mensajes, tienden a validar la afirmación básica de este foro de que algo se tiene que hacerse desde lo local hasta lo global.

La discusión inicial: los valores, principios, y propósitos

Aquí entramos directamente en la discusión. Durante el primer mes del foro, el debate va a ser general, antes de tratar los problemas más específicos y técnicos. Empezamos pues con una discusión sobre valores, principios, y objetivos. Teniendo en cuenta que no sabemos qué podrá ser realmente un parlamento mundial, definir los valores y principios en que puede ser basado nos llevará a entender mejor lo que su propósito podría ser. Con ello, nosotros tendremos presente que nuestro objetivo no es llegar a un acuerdo en todo sino explorar el abanico de opiniones y ver donde podemos consensuar y donde no y cómo podemos ir hacia un acuerdo general más holístico. Yo intentaré resumir las ideas articuladas por los participantes que contribuyeron. Hay que recordar que los puntos de vista resumidos no representan necesariamente los de los coordinadores del foro o del conjunto de los participantes.

La amplitud del tema ha propiciado sugerencias acerca de cómo organizar la discusión. He aquí un ejemplo de un posible acercamiento: a) una referencia histórica para entender la globalización, b) la conducta del ser humano, figura central de esta historia, desde perspectivas sociológicas, antropológicas, psicológicas y espirituales, y c) la conducta social y dentro de él la conducta económica.

Inequívocamente, las contribuciones de esta semana parecían converger alrededor de la misma idea, a saber que los valores que podrían fundamentar la necesidad de un Parlamento Mundial deben ser valores para el conjunto de humanidad. También se observa que estos valores ya se comparten por muchos solamente por reconocernos como una comunidad global con intereses comunes. Estos valores se desarrollan de una manera descentralizada pero un Parlamento Mundial puede ser el lugar dónde ellos podrían encontrarse. Está claro a algunos de nuestros participantes que el propósito de los estados * no * es el de promover o defender esos valores. Algunos participantes sienten que los estados se guían principalmente por una noción restrictiva de interés nacional y que usan el arma de su poder, incluido el poder económico, para ir más allá en desarrollar sus intereses, sin tener en cuenta su impacto en otros estados. Así, un parlamento mundial de estados no promovería el interés común pero perpetuaría más bien con otros medios los mismos viejos valores que no corresponden al propósito de la comunidad global. De la misma manera, un parlamento de "culturas" llevaría finalmente al mismo resultado ya que las culturas dominantes ensombrecerían las más pequeños. Un verdadero parlamento mundial debería ser diferente de esto.

En lugar de subrayar las diferencias entre las culturas, uno debe establecer un sistema que promueve su hilo común. Mezclar las civilizaciones, en lugar de enfrentarlas, alrededor de unas áreas de preocupación, podría llevarse a cabo según el principio de una "comunidad de ideas" dónde un acuerdo general que reflejara las preocupaciones principales de los habitantes del planeta podría alcanzarse. Para fundar tal una comunidad de ideas, uno necesita determinar los valores básicos que forman un tronco común para toda la humanidad. Los tales valores podrían ser paz, democracia y transparencia. Otra manera de mirarlo sería definir dos niveles de valores, primario y secundario. Un participante presentó el ejemplo siguiente de lo que estos valores "primarios" podrían ser: Solidaridad y respeto; transparencia; coherencia, y responsabilidad. A éstos, se podrían agregar luego los secundarios cómo Protección; Representatividad real; flexibilidad y Adaptabilidad; y "Ci-terra-nía" (Ciudadanía terrestre).

El propósito subyacente a estos valores primarios y secundarios sería ayudar a establecer una sociedad respetuosa de cada ser viviente, * humano * o * no humano *, en una tierra preservada, haciendo indispensable que un gobierno global pueda ofrecer a todos los seres humanos una vida en dignidad y respeto a las necesidades fundamentales. Dicho esto, un parlamento que lograría esta meta sería inútil si a su vez permitiera la destrucción de los ecosistemas y la explotación sin conciencia de especies que llevara a un desastre ecológico. No obstante, el disponer de valores comunes no debe apartarnos del hecho que los pueblos diferentes pueden tener diferentes necesidades. Que las comunidades puedan decidir por sí mismas debe ser un principio rector subyacente al propósito de un Parlamento mundial.
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